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Que me rescaten a mí

Si realmente los Mayas aciertan y el fin del mundo llega en Diciembre, entonces podemos pensar que todos los acontecimientos ocurridos en los últimos años pueden ser tan sólo los pasos necesarios para llegar a tal fin. Siguiendo esta lógica, ¿Para qué preocuparse? Si dentro de un trimestre no estaremos aquí para seguir pagando la hipoteca, la luz, el agua, a los políticos, etc, poco nos tiene que importar lo mal que va todo, y en el ámbito local (España) que nos rescaten o no.

Pero si el departamento de Profecías de los Mayas, por lo que fuera, se equivocó interpretando las señales, entonces la cosa cambia.

Si mi opinión sirve de algo propongo que me rescaten a mí, y a todos mis compañeros. Entiéndase por “compañeros” todos aquellos españolitos atados a una nómina, pensión o prestación por desempleo sin posibilidad de escaquearse en el pago de los impuestos (sociedades interpuestas, paraísos fiscales…), con una hipoteca-losa con vencimiento más infinito que las acciones preferentes y una capacidad de aguante ante las continuas subidas de impuestos y precios que roza la santidad. Seguro que en tan heterogéneo grupo se nos cuela algún aprovechado,pero en este caso creo que es mejor que cobren justos y algunos pecadores, si no se puede evitar.

Si preguntamos a cualquier persona que qué es lo que prefiere, un sueldo alto y una hipoteca acorde a sus ingresos, o un sueldo bajo y no tener hipoteca, estoy seguro que todos prefieren vivir sin deudas. Al menos la gente con dos dedos de frente, claro. La gente como tú y como yo somos los que consumimos, los que viajamos un par de veces al año, los que nos damos un caprichito tecnológico de vez en cuando, los que compramos coches, los que utilizamos tarjetas de crédito…en resumen: somos los que hacemos que la Economía funcione. Los ricos gastan mucho, es verdad, pero no hay tantos como para afectar a la economía real. Si éstos dejaran de comprar por ejemplo leche no sería tan preocupante para las Empresas como si lo dejan de hacer los curritos, que somos la razón de la existencia de las Economías de Escala. Si los ricos dejan de comprar coches de gama media (Renault, Seat, Opel…) no creo que se resientan mucho las cuentas de resultados, pero mirad qué está pasando ahora: los asalariados hemos dejado de comprar coches (“porque no es el momento”, “porque es mejor tener un colchón financiero”…) y las ventas han caído en picado. Evidentemente hay por desgracia un grupo de personas que sus hábitos de consumo se basan en la cesta de la compra, pues no les llega para nada más. A éstas personas el Estado no las debería abandonar, tal y como está ocurriendo ahora.

Estamos dejándonos llevar tan mansamente por el camino de los recortes y las subidas de impuestos, mientras vemos cómo las ayudas de miles de millones de euros se evaporan por el camino sin saber muy bien a dónde han ido, que resulta increíble que todavía confiemos nuestro voto a esta panda de políticos cortoplacistas, interesados en que nadie les aparte de su sillón.

Y dicho todo esto, vuelvo a la idea principal: que me rescaten a mí. Con las cifras que manejan para el rescate de España, no creo que les costara mucho ayudarme con la cancelación de mi hipoteca. De esta forma tendría un dinero extra que podría utilizar para consumir y así reactivar el consumo interno, lo que provocaría que las empresas tuvieran que volver a contratar para poder hacer frente a la demanda, con lo que el Estado dejaría de pagar prestaciones por desempleo, con el consiguiente alivio para las arcas públicas, y a la vez esos ex-desempleados comenzarían de nuevo a consumir. Todos contentos. Pues si en lugar de rescatarme sólo a mí rescataran a esa clase asalariada, el efecto se expandiría más rapidamente que las empresas públicas de los Ayuntamientos.
No hace falta que que te condonen siquiera la deuda; con devolver el principal sin pagar intereses Europa recuperaría el dinero y a nosotros se nos reduciría la cuota considerablemente. De esta forma la ayuda llega a todos, no es a fondo perdido y encima transformamos un dinero destinado al pago de intereses en dinero en efectivo para consumir, invertir o ahorrar. Ni siquiera pierde el Banco, pues recibe dinero en efectivo, reduce la cartera de morosos, los clientes ahorran más y su core capital mejora. Basicamente lo que hemos hecho ha sido tachar asientos contables. Alguno dirá muy acertadamente que no hay dinero para todos. Por supuesto, pero tampoco le vamos a pagar la hipoteca a los millonarios, ¿Verdad?. Sólo extrayendo de la última Encuesta de Estructura Salarial 2010 del  INE los siguientes datos, cualquiera sabe cómo excluir:

  • El salario bruto medio anual fue de 22.790,20 euros por trabajador en el año 2010.
  • El salario anual de los directores y gerentes fue superior en un 134,4% al salario medio.

Así que todos los directores y gerentes se quedan fuera. Punto.
Establecemos un exceso sobre el salario medio y todo lo que esté por encima se excluye. Punto.

Los Bancos,con todos sus recursos,los del Estado y los de la UE,han demostrado que son incapaces de reconducir la situación por su pasada política de conceder hipotecas al 120% a cualquiera que la pedía, de financiar todas las promociones habidas y por haber y por haber apostado por productos de inversión que ni ellos entendían. ¿Y encima les vamos a ayudar? Prefiero que la ayuda sea indirecta tal como he explicado en el párrafo anterior.

Que nos suban los impuestos, que nos congelen el salario, que recorten y racionalicen si de verdad es necesario, pero por favor ayudad al ciudadano antes que a los Bancos.

Saludos,
Raskólnikov

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¿Recortar? Empezad por arriba, no por la base

El mayor problema al que se enfrenta este país es a la manifiesta incompetencia de sus líderes, ya sean políticos, empresarios o sindicalistas. No hemos descubierto América. Se sabe desde hace mucho tiempo.
De lo que se deduce que dichos líderes no leen los periódicos, ni ven la televisión ni escuchan la radio. Son una especie nueva de ameba que habita en los despachos. No pretendo plasmar aquí ideas políticas, ni criticar a unos y ensalzar a otros. No. Para eso ya tenemos otras fuentes. Quiero apelar al sentido común.

¿Cómo hemos llegado a la situación en la que nos encontramos? Pregunten a los economistas expertos y les darán mil razones. Ninguna va más allá de exponer lo que ha ido pasando, pero sin dar un paso más. “La Economía es la Ciencia que predice el pasado”. Nadie puede desarrollar un modelo económico en la que entren en juego todas las variables, es cierto, pero demuestran muy poco ojo al no haber advertido los pilares sobre los que se fundamenta la grave crisis, entre otros: El despilfarro público, el excesivo riesgo tomado por los Bancos, la famosa burbuja inmobiliaria, la falta de determinación para modificar la estructura productiva del país y de mentalidad y la falta de verdaderos líderes con ideas propias.
Dentro de estas categorías se engloban casi todos los males de nuestra Economía.

El despilfarro público a mi entender engloba todo aquello que nos saca de quicio de las Admnisraciones: Duplicidad de funciones, exceso de funcionarios (ojo, no me refiero a profesores, médicos, policías, etc…que son imprescindibles, si no al personal enchufado por los políticos de turno), partidas presupuestas sin control, corrupción, impunidad, privilegios de los políticos… ¿Seguimos? El Gobierno ha tomado el camino fácil: recortar a los que menos lo merecen. Es como si en una familia, el padre se gasta el dinero comiendo en restaurantes caros, trajes a medida y zapatos italianos y después decide recortar gastos quitando a sus hijos de la Universidad.En lugar de recortar sueldos lo que tienen que hacer es ver qué ineficiencias existen en la Administración y atajarlas rapidamente. Pero eso supone más trabajo y seguramente les perjudicaría a los que están arriba. No puedo creer que aquellos que se pasan la vida estudiando las cuentas públicas no tengan perfectamente identificado el problema. Si de verdad los ciudadanos no podemos obligar a los Gobiernos a reducir allí donde existan duplicidades de Administraciones Públicas entonces va a ser cierto que los políticos no escuchan al Pueblo y gobiernan a espaldas de éstos.

Los Bancos. Quién hubiera dicho que los Banqueros no eran tan listos como pensábamos. Se habla mucho de las Cajas (y con razón), de que los gestores eran nombrados desde las CCAA y que no tenían conocimientos para dirigirlas, pero parece que también los Bancos estaban dirigidos por incompetentes. No sé qué tendrán que decir los accionistas acerca de las decisiones tomadas, pero se supone que quien dirige una entidad financiera debe regirse por el principio de prudencia y no apuntarse a la fiebre de la concesión de créditos como si dieran caramelos. Si yo fuera el responable de riesgos de una de esas entidades creo que me iría a otro país para no pasar tanta vergüenza. Y ahora encima que le tenemos que inyectar capital, no dejan que el crédito fluya hacia los ciudadanos con lo que no están asfixiando por segunda vez; la primera con la dichosa hipoteca a cuarenta años referenciada al euribor y ahora con la no concesión de hipotecas a no ser que demuestres que puedes pagar el piso en mano. Tampoco nadie se atrevió a decir la verdad cuando empezaron con las “fusiones frías”, concepto que odié desde el primer día. Es que somos patéticos. Eso sí, todos los directivos de las Cajas se fueron con unos millones bajo el brazo. Ya he escrito en alguna ocasión acerca de los Bancos malos, y parece ser que siguen emperrados en la idea. Por si no fuera poco, explotó el tema de las acciones preferentes. Claro, nadie lo veía venir pues los beneficios de los Bancos eran ilimitados en el tiempo. Hubo una época que ir a una sucursal bancaria era como recibir una llamada de venta directa; intentaban colocarte cualquier producto para llevarse su comisión o cumplir el objetivo de ventas impuesto por una Dirección ciega de codicia. Si algún incauto se atrevía a preguntar qué pasaba si no se obtenía beneficio un año, el comercial le miraba con cara de estar con un niño de siete años y le decía algo así: “Pero hombre, eso no va a pasar”. Y ya está. Sólidas razones. Crecimiento y nás crecimiento para dar valor a los accionistas. Bueno, viendo las cotizaciones de los principales Bancos mundiales y sus problemas financieros, es posible que otro modelo hubiese funcionado mejor.

Cada cual es responsable de sus actos, cierto es. Pero si una persona o una pareja decide comprarse un piso, pongamos que entre el 2000 y el 2006, y tienen una edad media de 28 años, no pueden esperar a que todo baje pues pierden su vida esperando y más cuando NADIE les aconsejó esperar a que los pisos bajaran. Si ni los expertos pensaban que la burbuja iba a pinchar, ¿Cómo podrían saberlo la gente de la calle? La gente compró pensando no en ganar dinero, pues iba a ser su vivienda habitual, si no en la creencia que cuanto más esperaran más les iba a costar. Todos conocemos más de un caso. Entonces si nadie veló por elllos cuando compraban a precio de oro, ahora que se desploma el precio tampoco nadie vendrá en su ayuda. Lo que más me indigna es ver que las mismas Sociedades de Tasación te dicen que tu piso ahora vale un 30% menos, ¡Y se quedan tan anchos! Por favor, que las nacionalicen ya. Si hubieran fomentado el alquiler en lugar de tanta casa de protección oficial que lo que provocó fue más escasez de vivienda libre y como consecuencia inmediata el incremente del precio de la misma, ahora muchos de los que hubieran estado de alquiler igual podrían reactivar la demanda a precios razonables con los ahorros generados por no haberlos tenido que destinar a pagar aquellos precios tan desorbitados. ¿Quién fue el responsable? Nadie lo sabe. Es cierto que todos somos culpables de esa escalada de precios, pero se supone que para eso existen unos organismos que velan para que no sucedan cosas de este tipo. Pero no aprendemos.

Miramos con cierta envidia y resentimiento a todos los que triunfan montando una Empresa, llegando lejos en el mundo del Deporte o de la Cultura. Dicen que los españoles son tan envidiosos que prefieren que no les toque la Lotería si saben que al vecino le va a tocar el doble de su premio. No sé si será verdad pero lo que sí está meridianamente claro es que preferimos que nos lo den todo hecho y además no valoramos nada lo que aquí se fabrica, que es poco, lo sé. Los empresarios más importantes de este país no tienen ningún interés más que acrecentar su propio patrimonio, y además si lo pueden tener fuera de España, mejor. En la etapa estudiantil no se fomenta una rivalidad sana, una competencia que permita desarrollar las capacidades de cada uno. En mi época de estudiante, la mayoría de mis compañeros fueron a parar a mi carrera bien por nota o bien porque tenía más salidas laborales, no por vocación. Con esto de las bajadas de sueldo se habrá desincentivado a preparar una oposición, pero hasta hace bien poco todo el mundo quería estar a sueldo del Estado y no tener preocupaciones. Una cosa es cierta, aparta de no tener mentalidad emprenderora, no es que den muchas facilidades para emprender. En otros países con un sencillo trámite y sin apenas desembolsos puedes iniciar una aventura empresarial. En España, antes de saber si el negocio puede funcionar, te cobran impuestos, tasas, seguridad social… claro no todo el mundo posee capital suficiente para arrancar, pero igual si le dejaran “libre” seis meses o un año, podría demostrar que el negocio es rentable. Lo que consiguen ahora es fomentar la economía sumergida, pues te evitas pagar IVA, seguridad social, etc, al menos hasta que puedas generar ingresos suficientes. No creo que nadie quiera estar sin darse de alta indefinidamente, ya que limita su capacidad de crecimiento. Así desde esta humilde tribuna pediría exención de impuestos y demás pagos a negocios de nueva creación, aunque tuvieran que estar sometidos a algún tipo de control. Estoy seguro que de esa forma poco a poco iríamos fomentando la actividad emprendedora. Los negocios a los que se dedica la élite no benefician (en última instancia) nada más que a ellos mismos. Necesitamos gente con ideas frescas y sin complejos, sin miedo a fracasar. Pero es triste que “grandes empresarios” hayan llevado a la quiebra sus empresas dejando deudas millonarias a la Seguridad Social y a los trabajadores y no les pase nada, mientras que si un pequeño negocio se retrasa en el pago de un impuesto, le embargan la cuenta. En fin.
Debemos pasar de ser importadores netos a exportadores. Vuelvo a repetir; no hay voluntad política ni por parte de los empresarios de potenciar nuestros puntos fuertes y tratar de desarrollar una industria fuerte y moderna. Si concedemos excenciones de impuestos a compañías extranjeras, ¿Por qué no apoyamos alguna iniciativa 100% española?

Finalmente, como ya he dicho, el déficit más grande lo tenemos en nuestros líderes. No son frases hechas ni quejas generalistas para echar la culpa a alguien. Se ha demostrado que se mueven por intereses partidistas, cortoplacistas y sin ninguna visión de Estado. Sólo así se explica que en el Parlamento escuchemos réplicas del tipo “Y tú más”. Me da vergüenza ver en qué se han convertido los debates parlamentarios. Aparte de que se supone que es el lugar donde debatir, luchar por tus ideas y escuchar las del resto para llegar a acuerdos que beneficien a todos, también se supone que es espejo en el que todos nos tendríamos que mirar. Tienen que dar ejemplo. Pero lo único que hacen es, como vulgares pandilleros, seguir a su líder sin cuestionarse nada y dar al botoncito verde o al rojo. A veces ni eso porque no van. Y no pasa nada. Que cualquiera del resto de ciudadanos no vaya a su puesto de trabajo, a ver qué pasaría. Y pero que te pillen durmiendo, jugando o votando por otro…
Si miramos una foto de hace 20 años de nuestros líderes políticos y la comparamos con otra actual, podremos comprobar qué poco han cambiado las caras, bueno, solamente por el paso del tiempo. Tanto en un partido como en otro, como en organizaciones sindicales como empresariales. No creo equivocarme cuando digo que estos señores han tenido muchos años para intentar aplicar sus ideas y mejorar las cosas. Bien, no lo han conseguido. Que dejen paso a otros. Si realmente fueses hombres de Estado o grandes líderes sabrían que su momento ha pasado y no tendrían el menor problema en ceder el testigo. Pero aquí se aferran a su asiento y cuando por fin conseguimos echarles, les dan un retiro de oro en cualquier Administración, o hasta hace bien poco alguna Caja, cuyo sueldo por supuesto pagamos nosotros de una forma u otra. Y encima les tenemos que agradecer su dedicación.

Después de escribir semejante rollo, hasta he pensado en no publicarlo. Es más de lo mismo. Pero necesito expulsar toda la indignación que me produce leer las noticias a diario. Todos sabemos lo que hay que hacer menos los que mandan. Igual que en la Batalla de Trafalgar. Ojalá nos vaya mejor.

Saludos,
Raskólnikov

La extraña lógica de la Bolsa

Llevamos meses escribiendo acerca de las altas volatilidades de las Bolsas, de cómo en pocos minutos se pasa del pánico vendedor a la euforia compradora.

Estos movimientos tan bruscos sólo benefician a quienes gustan de especular en el corto plazo, a aquellos que tienen sistemas de trading automáticos y realizan cientos de operaciones a la hora. El inversor de a pie, el que pretende utilizar los mercados de valores como una vía de aumentar sus ahorros, estas oscilaciones, aparte de provocarle cuantiosas pérdidas a corto plazo, le dejan perplejo. No entiende cómo todo puede variar tan rápidamente sin que tenga apenas tiempo de reaccionar.

El caso es que así es “El Mercado”. Eso dicen los que lo componen.

Es indudable que las nuevas tecnologías han hecho más bien que mal. En el caso de los mercados de valores, ahora es posible para cualquier inversor particular comprar casi cualquier acción en la que esté interesado a unos costes razonables. Antes era casi imposible. Lo digo por experiencia. El problema surge cuando los Mercados ya no se rigen por las expectativas de crecimiento de las compañías o por los análisis chartistas, si no que es como una gran casa de apuestas en la que millones de “jugadores” realizan sus apuestas en base a noticias y rumores. A esto hay que añadir a los grandes Fondos de Inversión, los Hedge Funds que con sus posiciones cortas pueden hundir un valor y las grandes firmas de Inversión que condicionan con sus informes el futuro de miles de compañías. Total, que actualmente quizás no todos los valores de mercado de las acciones reflejen las expectativas futuras de beneficio.

Los especuladores siguen a rajatabla la máxima de “Comprar con el rumor, vender con la noticia”. La semana pasada tuvimos un buen ejemplo de ello cuando las Bolsa española subió fuertemente ante la perspectiva de un acuerdo en Europa. ¿Cambió algo a nivel real? No. ¿Las Empresas valen más por dicho acuerdo? No. Quizás a medio largo plazo las medidas tomadas podrían beneficiar a algún sector. Entonces, ¿Por qué subió la Bolsa? Esta semana nada ha cambiado y el comportamiento ha sido bastante lateral. Hasta que el señor Mario Draghi ha bajado los tipos de interés pero no ha dicho nada acerca de compra de deuda de los países periféricos ni de otras medidas de liquidez. Evidentemente no es bueno. Pero sinceramente no entiendo el derrumbe (-3%). Llevan meses diciendo que nos acercamos al rescate, que todo va a peor… entonces, y teniendo en cuenta que el dinero es miedoso, ¿Por qué los días previos al rescate de la Banca española la bolsa subía? ¿Por qué subió tanto la semana pasada? La única explicación que encuentro es que hay inversores que hacen surf con las olas de subidas y bajadas de las Bolsas. Si consiguen entrar al inicio de un ciclo alcista y se mantienen hasta cerca del máximo y se salen, pueden volver a montarse pero esta vez poniéndose cortos y ganar un montón de dinero en pocas horas. Lo que hay que reconocer es que tienen valor, pues un mal movimiento y te puedes arruinar.

Aquellos a los que los rumores les llegan justo cuando todo está empezando a girar, son necesarios ya que si los especuladores quieren vender pero no hay nadie de la otra parte no existiría el negocio.

En condiciones macroeconómicas más normales, es posible estimar si un mercado o una acción en concreto está agotando su ciclo alcista o bajista. Pero en estos momentos es casi imposible pues vemos cómo en España los Bancos pasan de caídas monumentales a subidas espectaculares, sin que sus Balances se hayan saneado o hayan empeorado todavía más.

Así que al final nos queda el análisis de las Empresas teniendo en cuenta sólo aquellos factores que realmente afecten al futuro resultado de la misma; intentemos que el ruido de las Bolsas no impida que desaprovechemos una buena oportunidad.

Saludos,

Raskólnikov

Todos somos responsables de la crisis

Durante estas semanas en las que he estado más ausente de lo habitual, he dedicado el poco tiempo del que he dispuesto a intentar comprender a dónde nos están llevando las últimas decisiones tomadas por aquéllos que tienen capacidad de decidir por el resto, ya sean Estados o Empresas.

Si fuera coherente con mis conclusiones, aquí se acabaría esta entrada.

No cabe duda de que estamos en un momemto que podríamos denominar como histórico. En los años venideros se escribirá mucho de la grave crisis que asoló a Occidente a principios del siglo XXI. De lo que no estamos tan seguros es cómo juzgará la Historia las decisiones tomadas.

Hay tanta información, tantas opiniones, que uno ya no sabe qué es verdad y qué es mentira, pues en todos los bandos ideológicos existen contradicciones entre lo que dicen y hacen.

Yo sólo quiero hacer una humilde recopilación para que cada uno saque sus propias conclusiones. Todo lo que a partir de ahora exponga no tiene un orden preestablecido ni una línea argumental lógica.

Aunque suene a perogrullada, siempre ha habido ricos y pobres, débiles y poderosos. Eso nunca va a cambiar. Pero nunca antes en la Historia de la Humanidad habíamos llegado tan lejos en cuanto a derechos de los trabajadores y políticas sociales. Los ricos siguen estando, pero los pobres podemos disfrutar un poco más de la vida. Esto si hablamos de Occidente, claro, porque en el resto del mundo las condiciones laborales son cercanas a la esclavitud. Globalización, lo llamaron. Que quiere decir que visto que en los países de origen de las multinacionales los trabajadores tenían unos costes inasumibles (mira que tener que pagar la Seguridad Social los pobres Empresarios…), tenían que pagar muchos impuestos y cumplir unas normas muy estrictas en multitud de ámbitos, lo que les llevaba a reducir sus márgenes de beneficios en unos cuantos puntos porcentuales, pues para que sus accionistas no se viesen perjudicados decidieron irse a otros países a explotar las gentes que no tenía nada, y que quizás eran más felices.

Así que la producción se desplaza de Occidente hacia otras zonas, pero pretenden que el consumo, o sea, sus ganancias, las genere Occidente. Es difícil que a aquellos a los que el mercado laboral ha expulsado les resulte fácil consumir más. Creo que eso lo entiende cualquiera. Y no vale decir que hay que ser flexibles y adaptarse a entornos cambiantes y bla, bla,bla… cuéntale eso a una persona que se ha pasado veinte años en una fábrica trabajando en lo mismo y sin recibir formación por parte de la Empresa o Sindicatos.

Me pregunto cuál va a ser el plan de las Multinacionales una vez se desarrollen las Economías Emergentes a niveles de Occidente.

Más productividad, menos fuerza laboral, obsolescencia de los productos programada que lleva a comprar nuevos productos antes siquiera de haber amortizado el antiguo, todo para aumentar el beneficio por acción y así contentar a los accionistas de las compañías. Una huida hacia delante que en algún momento ha de acabar.

Por otra parte, está la gente normal, el consumidor, el trabajador. Todo el mundo se queja de la falta de trabajo, de su precariedad, de los bajos sueldos, del poder de las Multinacionales o de los Bancos, de la competencia de los de “fuera”, pero nadie se da cuenta de que para que una Empresa nos ofrezca un producto último modelo a un precio, aunque elevado, asequible para la gran mayoría de los consumidores, tiene que apretar las tuercas en el proceso de producción de dicho producto. Esto es, reducir personal, automatizar procesos, trasladar la producción a países más baratos salarialmente hablando, etc, y a nadie le importa lo más mínimo con tal de que el producto o servicio sea lo más barato posible. ¿O alquien piensa que una televisión LED 3D de menos de 1.000 euros se consigue fabricándola en Europa? Claro, en este caso, desde el lado del consumidor no nos improta dónde se haya producido, sólo nos importa el ahorro.

Cuando yo era pequeño, la compra de cualquier electrodoméstico se hacía con la idea de que iba a tener una larga vida. En general, eran productos caros y de calidad. No había ropa tan barata, ni outlets. Ahora tenemos de todo a precios que parece imposible que merezca la pena fabricarlos. Y luego nos quejamos de que las Empresas se van.

Todos tenemos un poco de culpa. Todos somos codiciosos, cada uno a su nivel. Pero no es peor persona aquella que tiene cientos de millones si la comparamos con una persona corriente. Cada uno, en su nivel, trata de maximizar su dinero. Lo que pasa es que a algunos su dinero les da para mucho.

Hacemos un pequeño resumen:

  1. Las Empresas necesitan cada años aumentar sus Beneficios.
  2. Para ello tratan de lanzar novedades con mayor frecuencia que provocan que los consumidores piensen que sus productos han quedado obsoletos pese a tener sólo meses de antigüedad.
  3. Esta rueda sin fin provoca una guerra de precios, de la que salen perdedores los trabajadores de ecomías desarrolladas, al tener un nivel de protección más altos que las Multinacionales no están dispuestas a pagar con tal de que el beneficio por acción no decaiga.
  4. Esa necesidad compulsiva de reemplazar productos que todavía sirven, provoca que el consumidor, al tener unas rentas limitadas, necesite adquirir los productos bien por estar muy ajustados en precio, o bien endeudándose para adquirirlo. En ocasiones se está pagando a plazos un producto que ya se ha quedado obsoleto.

Como he dicho al principio, tan sólo pretendo reflexionar sobre todo lo que está pasando. Seguramente nada de lo escrito supone una novedad.

Mi opinión es la misma desde antes de estallar la crisis; no podemos esperar a que alguien haga algo, tenemos que ser parte activa en la solución. No vale eso de según nos veamos como consumidores o trabajadores nuestras opiniones sean diferentes.

Los Gobiernos han de encontrar el equilibrio entre facilitar el establecimiento de Empresas y evitar los abusos por parte de éstas.

Las Empresas deben entender que no puede haber consumo si los consumidores  no tienen dinero.

Los consumidores deben ser exigentes con las Empresas, no sólo en los precios, si no en el proceso de fabricación de los productos que nos quieren vender. A nadie parece importar que en otras partes del mundo, las multinacionales explotan a sus trabajadores.

No echemos la culpa siempre a los demás. Cada uno de nosotros tiene mucho que aportar.

Saludos,

Raskólnikov

Cartera 16122011

Incertidumbre, miedo y, lo que es peor, pesimismo.

Leer la prensa o ver los telediarios se ha convertido últimamente en una prueba de resistencia para los lectores/televidentes. No hay hueco para buenas noticias. Los analistas nos desvelan cada día las claves de por qué un índice baja o sube, los riesgos de la vuelta a la peseta, lo duro que va a ser el próximo año… en fin, más de lo mismo. Hace unos días leí en El Confidencial un artículo que me pareció la mar de interesante: http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2011/12/10/subira-la-bolsa-un-20-en-2012-la-peor-estrategia-predecir-a-los-politicos–6386/. En él el autor resalta la importancia del Coste Medio Ponderado del Capital, dato que cuando inicié mi cartera pensé en utilizar pero que deseché finalmente.

Pues bien, como rectificar es de sabios y aparte de lo comentado en el artículo me he vuelto a documentar acerca de ésta maginitud, voy a introducirlo como un parámetro más para valorar nuevas inversiones y para realizar el seguimiento de las que ya tenemos.

Dicho esto, paso a comentar brevemente la situación de la Cartera.

La rentabilidad sobre la que se ha asentado está en torno al 7%, una cifra que ya quisieran para sí muchos gestores. Bien es verdad que la debilidad del euro respecto al dólar nos ha favorecido en nuestras inversiones en dólares.

Un apunte. La semana pasada la cotización de Ebro Foods se desplomó al conocerse la noticia de la venta por parte de la familia Del Pino de un porcentaje significativo. El mercado lo interpretó como algo malo. No seré yo quien lo niegue, pero también sabemos que ese tipo de operaciones bien pueden deberse a otros motivos de carácter patrimonial y no con la situación financiera de la compañía. Ya lo hemos visto en otras ocasiones, en concreto me viene a la memoria el caso de Amancio Ortega. Así que tranquilidad que la compañía sigue siendo buena inversión.

Para terminar, dejo el resumen de la cartera: Cartera.

Saludos,

Raskólnikov

 

¿Saldremos de ésta?

Los periódicos ya se han encargado de resaltar lo decisiva que es esta semana para el futuro del euro y de Europa en general. Así que he llegado a la conclusión de que poco o nada puedo ya aportar para ayudar a construir un punto de vista coherente y veraz.

Así que he considerado conveniente intentar establecer qué nos espera en el 2012, ahora que estamos cerrando un año pésimo, cuyo único punto positivo parece ser que comparado con 2012, podremos decir que el año saliente fue mejor.

¿Y por dónde empezar?

Podemos intentar establecer los puntos más importantes que nos ayudan a configurar la situación general:

  1. Las primas de riesgo de distintos países están sometidas a fuertes tensiones, que generan una alta volatilidad y en consecuencia, aumenta la desconfianza a la solvencia de los países para afrontar los pagos de su deuda.
  2. Las fuertes medidas de austeridad aplicadas por los países con problemas se traducen en mayores dificultades económicas para los ciudadanos. Ese esfuerzo adicional que se les pide hará que posean menos renta para dedicar al consumo. Menos consumo, menores ingresos para las Empresas, lo que nos lleva a menores ingresos fiscales y estancamiento del empleo, entre otras consecuencias.
  3. Los problemas de capital de la Banca se van a traducir en un endurecimiento de las condiciones a la concesiones de crédito.
  4. Hay un riesgo cada vez más probable del estancamiento de la Economía mundial. Contagio de la crisis en las economías emergentes.
  5. La más que probable bajada de tipos por parte del BCE, tiene dos lecturas: a) que la máxima autoridad monetaria ha detectado riesgos de una nueva recesión y b) esperan tipos de interés bajos al menos en la primera mitad del año.
  6. Las cumbres europeas no sirven (al menos por ahora) para atajar los graves problemas de la UE.
  7. Todos los agentes económicos dan por hecho el impago de Grecia, y del resto de países con riesgos (Italia, España, Portugal…), dependerá del éxito de las medidas que están tomando.
  8. Las previsiones de crecimiento de PIB para la Unión Europea en 2012 son menores que el crecimiento en 2011.
  9. Respecto a España, es vital que durante el 2012 se logre reducir el déficit con las medidas de ajuste implementadas para que disminuya el coste de la financiación en los mercados.
  10. Si los tipos de interés se mantienen muy bajos, y se relaja el objetivo de inflación, podemos tener tipos reales negativos, lo que destinará la inversión a los mercados de valores, por su atractivo en rentabilidad.

Si consideramos que 2012 va a ser un año duro, que el consumo va a seguir cayendo, tenemos que estimar qué sectores son más sensibles a la caída del consumo para intentar, en términos generales, evitar invertir en Empresas de esos sectores.

Cuando las familias necesitan recortar gastos, evidentemente empiezan por aquellos que no les son imprescindibles para vivir. Por ejemplo, si pueden reducir la prima del seguro o bien prescindir de él lo harán. Siempre y cuando los tipos de interés sigan bajos evitaremos, en general, invertir en empresas de Seguros.

En lugar de cambiar de coche cada cinco años, lo mantienen llevándole al taller y realizando los mantenimientos vitales para su correcto funcionamiento. Evidentemente quien compra un coche de alta gama, no entra en este supuesto. Por lo que evitaremos, en general, invertir en empresas fabricantes de automóviles de gama media-baja.

 El problema de la recapitalización de la Banca hace que tampoco tengamos en nuestro punto de mira a ningún Banco, y menos europeo. El freno en la concesión de créditos, que es uno de sus pilares de negocio, se va a ver frenado por la dificultad para financiarse. Puntualmente puede surgir una oportunidad, pero en términos generales los evitaremos.

El sector inmobiliario, por lo menos en España, no va a dar signos de recuperación en 2012. Demasiados nubarrones como para jugarse los ahorros.

En cuanto a sectores más atractivos, considero que el farmaceútico, empresas mineras, empresas sector alimentación y (desgraciadamente por su alto poder contaminante) empresas del sector energía pueden ser los que tengan mayor potencial.

Durante las próximas semanas intentaré concretar estas ideas en Empresas que cumplan la mayor cantidad posible de premisas.

Saludos,

Raskólnikov

Órdago de Grecia

Después del enésimo acuerdo al que llegaron nuestros líderes europeos, la recta final del partido parecía ya encarrilado. Salieron de la reunión con cara de “Qué buenos somos” y “Cuánto hemos currao”. No sabemos lo que estaba pensando Papandreu en ese momento.

Pero seguro que sus colegas están poniéndole “a caldo” después de la noticia que ha sido la mecha y la pólvora que ha reventado los mercados de valores (también por enésima vez) y que según podemos leer en los periódicos, puede suponer la quiebra de Grecia y su salida del euro. La noticia, como bien saben, ha sido que el señor Papandreu va a someter a referéndum los acuerdos tomados el pasado jueves. Una noticia que ha sorprendido a todos, pues realmente empezaba a haber una especie de optimismo moderado en el medio plazo, aun sabiendo que todavía nos queda un largo camino para superar esta crisis. Los principales índices europeos, así como los principales Bancos, se han desplomado en estas jornadas.

Las consecuencias, dicen, de que Grecia se marche del euro son catastróficas, y no voy a ser yo quien diga lo contrario.

Lo que sí me llama la atención es que aparte de los mercados europeos, de los Bancos expuestos a deuda de los países periféricos y de compañías muy ligadas al crecimiento europeo, el resto de mercados, de índices, de compañías que operan en todo el mundo y que su negocio no está tan expuesto a los ciclos económicos también se desplomen de una forma brutal.

Para dar un ejemplo que tenga que ver con nuestra cartera, me referiré a American Greetings. Aparentemente, las dudas acerca de la crisis del euro no debería afectarle tanto, pues su fuente de ingresos está principalmente en Estados unidos, Canadá y una pequeña parte en Reino Unido. La venta de tarjetas de felicitación tampoco es que se desplome porque el Primer Ministro Griego quiera hacer un referéndum acerca de los acuerdos tomados. Pero aún así, se ha desplomado junto con el resto de valores.

A nivel ciudadano, tengo que decir que empiezo a estar harto de ver que las cosas siguen igual, que nadie agarra al toro por los cuernos y nos dice cómo están realmente las cosas. Todas las medidas van encaminadas a ayudar a la Banca, dándoles barra libre de liquidez, mientras que los ciudadanos no pueden acceder al crédito, pues las condiciones para su concesión se han visto endurecidas hasta límites increíbles. No todo se arregla quitando las pagas a los funcionarios, eliminado prestaciones sociales y subiendo los impuestos. Nos ha quedado claro que no hay dinero para todo. De acuerdo. Pues que tampoco haya dinero para los nuevos ipads y iphones de nuestros parlamentarios, por poner un ejemplo. Que no haya dinero ni para las asociaciones de empresarios (para eso no se quejan de las subvenciones públicas…) ni para los sindicatos, ni por supuesto para los partidos. Quien quiera que desde su posición de ciudadano aporte a lo que considere conveniente a sus intereses. Esto lo podemos extrapolar a la UE, que estoy seguro tendrán los mismos despilfarros, si no más. Aquí es que pagamos los cafés a todo el mundo. Y encima son los mismos que nos dicen que esto no puede seguir así, que hay que recortar el gasto público. Si es que tienen una cara de cemento…

Recientemente he leído un artículo escrito en un diario económico por uno de los hombres más ricos de España (con seguridad está en el top 100, para mí eso es ser muy rico), y como no podía ser de otra forma, está en contra de que el Estado tenga tanto nivel de protección. Los ciudadanos necesitan saber cuánto cuestan las cosas para, primero valorarlas y segundo para sentirse más libres al poder decidir dónde emplear el dinero a la hora de contratar un seguro médico, un plan de jubilación, etc… en lugar de ser el Estado quien proporcione dichas prestaciones. Algo de razón podría tener, pues es verdad que los Gobiernos no han sabido explicarnos bien la importancia de asignar eficientemente los recursos escasos, para evitar fraudes y desigualdades. Pero claro, que lo diga alguien que nunca va a necesitar  ir a un hospital público, o estar pendiente de cuánto le va a quedar de pensión, pues sencillamente no me vale. Qué fácil resulta hablar desde un peldaño (o dos) más arriba. Que estudie si con el sueldo que paga a sus empleados del hogar se puede pagar un buen seguro médico. O que me diga qué pasa si alguno de ellos enferma. ¿Le ayudará a pagar los gastos médicos?

Me he desviado del tema, pero considero que todo está interrelacionado. Nos llevan metiendo miedo desde hace tres años con que viene el lobo, y ahora con lo de Grecia igual. Yo no sé si Papandreu hace bien o no, si tiene más cara que espalda, si se está riendo de toda Europa… me da igual a estas alturas. Lo que parece increíble es qué frágiles son los acuerdos que se toman a altas horas de la madrugada, qué poco serios parecen. Quizá Papandreu debería haber avisado que los acuerdos los iba a someter a referéndum. Pero no me digan que el resto de dirigente no han quedado como pardillos después de la jugada del griego.

Otra vez suben las primas de riesgo, bajan los Bancos y la incertidumbre sobrevuela nuestra economía. Qué pesadez. yo inicié este blog para hablar de inversiones y dar mi opinión acerca de alguna noticia de interés. Pero termino hablando siempre de lo mismo. Claro, así me va.

Lo peor es que, como ya he comentado, es casi imposible establecer un criterio de valoración de acciones, pues aunque una empresa tenga una buena cuenta de resultados, un negocio consolidado y en expansión, una buena política de dividendos y una buena valoración por parte de los analistas, el mercado la trata igual que a otras que realmente merezcan el castigo de los inversores.

Seguiremos buscando buenas inversiones, tanto en acciones como en fondos de inversión. Y de cuando en cuando intentaremos especular con una pequeña parte de nuestro capital.

Desde aquí le deseo suerte al señor Papandreu, porque como haya ido de farol y la jugada le salga mal, ¿Adivinan qué país va a pagar los platos rotos?

Saludos,

Raskólnikov