La privatización de Loterías y apuestas del Estado

Los expertos auguran a la próxima salida a bolsa de Loterías y apuestas del Estado un éxito seguro.

La verdad es que a nivel particular es un valor ciertamente recomendable.

Dice el presidente de LAE que promete atraer a los inversores con un dividendo que aspira a batir al de Telefónica. Quiere retribuir a sus accionistas de forma mensual. Además,  el porcentaje de beneficios que se destina a los dividendos, podría moverse entre el 80% y 85%, e incluso llegar al 90%, con lo que la rentabilidad por dividendo podría estar en el 8%. Todo ello dentro de un negocio estable y que justamente en épocas de crisis consigue aumentar sus cifras de negocio. Y además, no tiene deuda. Si puedo pienso comprar.

Pero (porque todo tiene un pero) no me gusta la idea de privatizar una empresa tan sana y rentable como LAE. Por más que necesitemos liquidez, lo único que vamos a conseguir es deshacernos de los negocios que aportan jugosos ingresos a las arcas del Estado. Nos tendrán que explicar qué pasa con las administraciones de lotería (¿Exitirá libre apertura de administraciones, podrá pasar de padres a hijos?), si continuaremos viendo los sorteos por televisión, si ello provocará la aparición de más empresas dedicadas a juegos de azar… no sé si alguien ya ha respondido a todas estas cuestiones, y la verdad, es que en el fondo da igual.

Ya privatizamos las joyas de la corona (Teléfonica, Repsol…), pero bien es cierto que hasta tenía cierta lógica abrir los monopolios a la libre competencia, cosa que no ocurre con las loterías. Llámenme ingenuo, pero nadie duda de que si le tocan 120 millones de euros en la euromillones los va a cobrar con total seguridad, si juegas por internet mediante la página oficial de LAE, sabes que no va a haber fraude. ¿Pensaríamos igual de una empresa privada?

En mi modesta opinión, comprar una empresa rentable y hacer que continue así no parece una tarea tan difícil, y más si la empresa es un monopolio y aunque se privatice lo va a seguir siendo (a ver quién va a comprar otra cosa que no sea La Primitiva, la Bonoloto, El Gordo o el Euromillones). Por ello lo que se debería privatizar son aquellas empresas deficitarias que por más que cambien el color de los gobiernos siguen siendo máquinas de perder dinero. Ahí es donde podríamos ver el talento de nuestros empresarios, que dieran la vuelta a la tortilla y sacar beneficios allí donde hasta entonces sólo había pérdidas. Privatizamos lo bueno y nos quedamos con lo malo. Pues vaya negocio.

Estoy convencido que con una gestión más eficiente de todos los recursos públicos no haría falta vender empresas rentables y que además no aportan nada siendo privadas.

Saludos,

Raskólnikov

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s